La armadura de Dios

Este año cumplimos con mi esposa Lida, 23 años de matrimonio y desde que nacieron nuestros hijos no recuerdo un solo día que haya pasado sin que ella los bendiga a ambos, ya sea antes de salir de casa o al momento de enfrentar algún reto, tarea o emprendimiento. En persona, por teléfono y hasta…

Una charla parroquial que cambió mi vida

Tenía apenas 15 años y recién me había incorporado al equipo de catequesis de mi parroquia San Francisco Solano en el Rímac. Los padres franciscanos que regentaban la parroquia convocaron a una conferencia ofrecida por un señor de apellido Olaechea de asistencia: ¡Obligatoria! para los catequistas. Honestamente no recuerdo el tema que desarrollo el caballero…